De un tiempo a esta parte, una de las palabras que más se escucha en las organizaciones es innovación. Y claro, como os podéis imaginar es una palabra que no siempre encaja. Incluso que chirría. Vayamos, un momento, a la definición del diccionario de la Real Academia Española. Innovar significa mudar o alterar algo, introduciendo novedades.
Cada vez más y más empresas que tienen que necesitan reinventarse. No sólo para sobrevivir (o adaptarse al mercado) sino para encontrar nuevos nichos de mercado hasta ahora no explotados. Siempre que pienso en esto me vienen a la mente varias empresas: Apple, Starbucks o por poner un ejemplo mucho más cercano Nespresso. Ya sabemos que no es el único problema. La retención y búsqueda de talento es otra. Un poco off the record: atentos a la creciente demanda de talento en el mercado Business Intelligence.
Analicemos un poco cada una de las situaciones.
Apple
Desde Apple se identifico el vacío existente en el nicho de reproductores de mercado. Imaginemos (en un ejercicio de retrospectiva) la situación. Tenemos el mercado de los reproductores de música en el que producto rey es el discman (evolución del archifamoso walkman de Sony). Pero en ese contexto, aparecen una colección de tecnologías disruptivas que transforman el paradigma existente. Por una parte el mp3 (algoritmo de codificación), por otra parte el protocolo p2p (con Napster como máximo exponente de la primera hornada de lo que vendría). A eso se tiene que sumar que cada vez existe más capacidad de almacenamiento. Ahora nos parece obvio pensar en que la evolución natural del reproductor de música era la incorporación de un disco duro para tener mayor capacidad de almacenamiento. Pero es ese momento, la única empresa que identifico de manera clara que existía tal oportunidad fue Apple. Esto la situó en un posición preferente que ha ido consolidando a lo largo de los años.
Starbucks
¿Alguien se imagina que ofreciendo café más caro pudieran tener una cuota de mercado? No simplifiquemos las cosas. Y vayamos al contexto. Un mercado lleno de cafeterías. Todas ofreciendo el mismo tipo de productos. A precios parecidos y de calidad parecida. ¿Qué factores indicen en la oferta de Starbucks? Atención al cliente, café de calidad, mayor cantidad, mayor diversificación de productos, complemento de la oferta de cafés con productos relacionados, entorno que invita a tomar café (ambiente con tonos relajados, libre de humos, con música relajante, con muebles cómodos y confortables,…). Es decir, todo enfocado a proporcionar una experiencia superior. Y en eso consiste la innovación. Encontrar un producto que los demás no han ofrecido o mejorar uno existente.
Nespresso
Y hablando de trasladar experiencias. Lo de Nespresso es para estudiar en las escuelas. De nuevo estamos en lo mismo. Partimos de la idea (fácil decirlo en retrospectiva): ¿A quién no le gustaría tomarse una taza de café bueno en su casa? Pero claro está de manera fácil, rápida y con estilo. Venga, hacemos una colección de máquinas fantásticas. Pero el negocio no está en las máquinas. No, está en las cargas. ¡Qué buena jugada! Los competidores han entrado todos tarde. De nuevo, un nicho de mercado inexplorado.
Volviendo a lo inicial: de un tiempo a esta parte, hay cada vez más y más empresas que tienen, mejor dicho, que necesitan reinventarse. La innovación deviene un punto crucial. ¿Pero cómo lo incorporamos a nuestros procesos? Ah, eso daría para una larga charla.
Antes de terminar, fijémonos un momento en el mercado Business Intelligence. Ha sufrido el año anterior una consolidación del mercado. Ahora debemos preguntarnos:
¿Cuáles son los océanos azules en Business Intelligence? ¿Queda espacio para la innovación? Tendremos de estar muy atentos al mercado que ya se ha puesto en marcha.